Costa Cántabra

El norte de España me fascina, hace tiempo que no visitaba Cantabria y tenía ganas de mar, acantilados, playas, olas y paisajes de ensueño. El viaje era de tres días, el primero lo dedicamos a Santander, donde estábamos alojados, concretamente en El Sardinero. Lógicamente en esta época del año el clima no acompaña para bañarse, pero el ambiente que se vive en la zona es muy interesante, lo puedes comprobar tomando un helado de Regma mientras paseas por toda la playa. Visitamos algunos restaurantes que nos habían recomendado, El Marucho (Calle Tetuán, 21) una tasca de toda la vida donde comer buen marisco y mi favorito, Restaurante Deluz (Calle Ramón y Cajal, 18), ubicado en una antigua casona del Sardinero, con servicio y calidad de producto impecable. El paseo por El Puerto Chico imprescindible para mí, te permite disfrutar de la arquitectura de los edificios, de historias como la de los raqueros, de una caña con unas rabas y de la maravillosa vista de la bahía de Santander.

El Segundo día lo dedicamos a visitar los diferentes pueblos de la costa en dirección Oeste. Viajamos hasta Comillas, el objetivo era El Capricho de Gaudí. Uno de los pocos edificios que el genio creó fuera de Cataluña, muy recomendable si no lo conoces. Continuamos por la costa, haciendo paradas en Santillana del Mar, Suances y Liencres que tiene una de mis playas nudistas favoritas Somocuevas. Para finalizar, antes de volver a Madrid, una panorámica de todo Santander desde Peña Cabarga, de acceso fácil en coche. Como consejo sólo recomiendo subir cuando el día esté despejado para disfrutar al cien por cien de las vistas.


Photograped by Juan Gámez, Jeffrey Herrero & edited by Jeffrey Herrero

POST RELACIONADOS //